sábado, 26 de noviembre de 2011

CRÓNICA NAZARÍ202, POR PACO CONTRERAS "ELTZIAR"

Aquí tenéis la crónica de "Eltziar" sobre la aventura en la que tuve la oportunidad de participar el pasado mes de Agosto, correr desde Málaga hasta Granada para enlazar con la carrera de la subida al Veleta, en total 202 km (en teoría). Aquí tenéis el mapa del desafío


CRÓNICA NAZARÍ-202
Edición Beta-Test
6-7 agosto 2011
Salir desde la popular playa de la Malagueta, subir por la carretera de Los Montes, la que hasta en fechas relativamente recientes era la principal vía de comunicación terrestre entre Málaga y Granada, continuar hacia el puerto de los Alazores desde Colmenar, bajar hacia Periana bordeando el imponente Arco Calizo a cuyos pies pueblos blancos como Alfarnate y Alfarnatejo salpican el paisaje y, una vez en el cruce de Alcaucín con La Maroma dominando el espacio, subir hacia el boquete de Zafarraya alcanzando la provincia de Granada, es uno de los recorridos más espectaculares que los aficionados a las motos realizan con asiduidad en la provincia de Málaga, pero es además a partir de ahora parte del recorrido de una incipiente carrera de ultrafondo, la denominada Nazarí202, cuyo objetivo fundamental es unir la cota cero metros a nivel del mar con el segundo vértice geodésico de la península, el pico Veleta con 3395 metros de altitud, final de otra carrera mítica que con un recorrido de 50 kilómetros y salida en Granada comparte objetivo final.
En la mañana del sábado 6 de agosto, convocados por Mark Steven Woolley, - no en vano es, a raíz de su pasada experiencia en la Badwater americana, el padre de esta idea -, un nutrido de amigos aficionados a este deporte extremo esperábamos en la playa de la Malagueta para iniciar esta aventura: llegar a Granada siguiendo uno de los últimos caminos reales nazaríes y continuar hacia el Veleta, como durante siglos y siglos la humanidad ha venido haciendo, es decir valiéndose de sus extremidades inferiores, corriendo, y además al calor, nunca mejor dicho de uno de los fenómenos meteorológicos locales más extremos de la provincia de Málaga: el terral, el cual puede elevar fácilmente la temperatura del aire a valores por encima de los 40º.


De entre los presentes nos encontramos los habituales además de Mark. Juan que hará junto a Elías y Paco Compeed el trayecto alternando bicicleta y carrera, Marga que viene a despedirse y que más tarde se unirá al grupo realizando tareas de apoyo, Fernando de Huelva, un verdadero descubrimiento como ultrafondista y sobre todo como persona, que viene con su propio equipo de apoyo –Eva su hermana y José Carlos su cuñado-, equipo que sería desde el kilómetro cero el de todos, un nutrido grupo de “homojarapalensis”, Enrique, José María, Manolo, y Miguel Ángel que van a aprovechar nuestra salida para realizar un entrenamiento matinal y algún que otro entusiasta que no ha podido resistir acompañarnos unos kilómetros para darnos ánimos.

SALIDA

Con veinte minutos de retraso sobre el horario previsto empezamos con trote suave la marcha por las calles de Málaga en busca de las primeras rampas, 200 kilómetros y un desnivel positivo superior a 7000 metros. La realidad arrojaría cifras superiores.

PRIMEROS KILÓMETROS
En media hora escasa estamos en la carretera de los Montes, principal vía de acceso a Málaga desde Granada hasta la apertura a principio de los años 70 de las Pedrizas, hoy autovía y en breve además autopista. Sabemos que hay que tomarse el asunto con mucho tranquilidad, las energías contenidas pueden hacernos olvidar que el pronóstico del tiempo informa para hoy un día muy caluroso, todas las reservas que hagamos en este sentido serán más tarde necesarias para poder continuar, así que en las máximas pendientes echamos el freno y optamos por caminar. Nos deleitamos con el amanecer, con la imagen de la bahía malagueña abrazando los primeros rayos del sol, desviamos nuestra mirada hacia el bosque de pinos, la mayoría carrascos, que con sus raíces y su extrema resistencia a la aridez protegen a la ciudad de uno de sus principales enemigos, las inundaciones.
VISTA DE MÁLAGA
En dos horas y de acuerdo al plan fijado estamos en la Fuente de La Reina (km 18), uno de los lugares más emblemáticos de esta carretera, es también la principal entrada al Parque Natural de Los Montes, aquí hacemos la primera parada obligatoria para un breve desayuno y para despedirnos de los amigos de Jarapalos que se vuelven esta vez por el medio natural donde más a gusto nos encontramos, el monte.

Tras recargar energías coronamos el cercano puerto del León, que con una altitud de 940 metros nos da la bienvenida a la comarca de la Axarquía - famosa por sus pasas y vinos-, por delante unos diez kilómetros de suave y continuado descenso nos conduce a Colmenar, pueblo cuyo nombre recuerda la importancia de la actividad apícola en la zona.
A GRANÁ 112 KM

En el camino, numerosas son las ventas que dejamos a un lado y otro de la carretera, testigos de un pasado más fructífero para quienes regentaban estos establecimientos abasteciendo a los viajeros que hacían un alto para descansar o comer algo, de ellas la venta Garvey aún está en la memoria colectiva de Málaga surtiendo de buenos platos a los turistas de hoy.

El teléfono suena a falta de unos 8 kilómetros para llegar a Colmenar, es Antonio que desde Antequera salió a la misma hora para unirse a nosotros en el cruce de Alfarnate, nos reuniremos con él más delante, en Periana.

Una vez dejado Colmenar (km 32) a nuestras espaldas, el paisaje cambia sustancialmente, es más abierto, por una carretera sin arcén en el que no existe margen, rebasada la línea continua blanca vas directo a la cuneta. Vamos muy pendientes del tráfico pesado que en sentido contrario –transportan áridos de una de las sierras cercanas - se acerca a nosotros. Cambiamos cuantas veces son necesarias de orilla para evitar el peligro y evitárselo a los conductores de los camiones ante la mayor dificultad de maniobra y la necesidad de espacio que estos vehículos requieren.

Sí, con mucho cuidado pero a la vez disfrutando del paisaje. Estamos en una zona de transición, avanzamos por el denominado corredor de Flysch, sembrado de pueblos blancos de la Axarquía, durante bastantes kilómetros estaremos atravesando el Arco Calizo Central Malagueño, teniendo en el Chamizo con sus 1640 metros de altitud el punto más elevado de esta parte de sierra denominada San Jorge. La naturaleza caliza de sus rocas origina abrigos naturales algunos de los cuales son fáciles de divisar, aquí encontramos los pueblos más elevados de la provincia de Málaga, no en vano algunos usan el término de “Pirineos del Sur” para referirse a esta zona.

Habíamos pensado que no tendríamos apoyo durante la mañana, Mark la tarde anterior había cogido su Harley y ocultado en sitios estratégicos varios depósitos de agua para cubrir el tramo Colmenar-Ventas de Alfarnate. Con la ayuda de Eva y José Carlos siguiéndonos en todo momento nos limitamos a recuperar los envases ocultos para dejarlos en el coche.
PARTE DEL EQUIPO DE APOYO, EVA Y JOSÉ CARLOS
Llegamos a la antigua venta de Alfarnate (km 50,llevamos 6h45'), considerada como la más antigua de Andalucía (S. XVII), encrucijada de caminos y lugar de encuentro de aguerridos bandoleros que encontraron en el pasado un refugio ideal en este terreno escarpado y abrupto, un espacio ideal donde desarrollar su actividad, saliendo al paso del viajero ingenuo o de la diligencia mal escoltada. El nombre del célebre José María “el Tempranillo” y otros como “el Candiles”resuenan aún entre los riscos y recuerdos de las gentes del lugar, nosotros seguimos hacia la derecha, Elías continúa 2 kilómetros en solitario hasta Alfarnate donde realiza la transición a la bicicleta. A medio kilómetro nos espera Alfarnatejo, hermano menor de Alfarnate, -el molino de harina, según su etimología- Bordeamos el pueblo, entramos en una zona de farallones y rocas calizas, que como muy bien dice Mark evoca los paisajes descritos en el Señor de los Anillos, a la derecha nos observa sin inmutarse los tajos de la sierra del Fraile y Santa Ana. La bajada constante permite la contemplación del entorno, no resisto la tentación y cruzo la carretera para observar con más detalles una imponente encina de grueso tronco y amplísima copa que me llama poderosamente la atención, habría que declarar este árbol y algún que otro de la zona monumento natural vivo. Antonio va por delante, en solitario, cuando tiene alguna duda nos llama por teléfono y continúa su camino, hemos calculado que en unas dos horas nos reuniremos con él, en Periana (km 64).

AVITUALLAMIENTO EN COCHE DE APOYO
A pesar de lo avanzado de la mañana el calor es llevadero debido a la altura de la zona, eso no quita que nos hidratemos de manera casi programada. Desde Periana se tienen unas vistas espléndidas del pantano de la Viñuela, siendo el segundo de más volumen hídrico de la provincia de Málaga, así como de la Maroma que cada vez reivindica con más fuerza nuestra mirada. Antonio nos espera desde hace casi una hora. En uno de los bares de la parte alta del pueblo, la mayoría de nosotros, damos buena cuenta de un suculento plato de pasta sin olvidar la cerveza en su justa proporción que a esta hora del día y con un sol de justicia, cerca de las tres, es muy agradecida.
COMIDA EN PERIANA
A partir de aquí el calor va a ser nuestro inseparable compañero, el que ponga nuestra capacidad de sufrimiento a prueba durante las próximas cuatro horas. Los próximos cinco o seis kilómetros hasta el cruce con Alcaucín aún mantienen el perfil descendente , con renovadas fuerzas pronto estaremos allí, muy cerca de la provincia de Granada, pero antes hay que luchar contra doce kilómetros de subida infernal hasta conquistar el puerto de Zafarraya: el tórrido calor arrojaría temperaturas cercanas o superiores a los 40º. Por si fuera poco debemos mantener nuestros sentidos alertados ante en el peligro que supone la circulación en ambos sentidos pues se trata de una carretera estrecha y muy concurrida tanto por el tráfico pesado –el llano de Zafarraya es un importante zona de producción hortofrutícola-, como por el ligero al ser también una de las principales vías de acceso de la costa hacia el interior.

Subimos a paso firme, por supuesto que no corremos, consideramos que una estrategia conservadora es la ideal si queremos llegar a Granada medio enteros. La labor de apoyo que los coches realizan es fundamental, Marga se unió con nosotros en Periana y mi familia pasará por aquí para ofrecernos su apoyo y de paso refrescarnos con una sandía que nos sabe a gloria, ellos deben continuar hasta Granada donde pasarán la noche para participar –mi padre- en la subida del Veleta, carrera con la que queremos coincidir, o al menos esa es la idea.

AVITUALLAMIENTO CON LA FAMILIA DE PACO "ELTZIAR"

ANTONIO, CUIDADO CON LA SANDÍA...
Antonio coge el mando, no sólo parece más fresco que nosotros sino que derrocha entusiasmo y nos regala chistes que harán que estemos menos pendientes de este infierno. Otra parada y más hidratación, esta vez acompañada con un rico melón, melón que acarrearía unas nefastas consecuencias en el organismo de nuestro gigante, Antonio. Dos kilómetros más arriba empezaría a vomitar, su ímpetu al comerlo le ha gastado una mala pasada, con el estómago maltrecho tendrá que modificar la manera de seguir en carrera.
SUBIENDO EL PUERTO, CON TEMPERATURAS CERCANAS A LOS 40º


ÚLTIMOS METROS PUERTO DE ZAFARRAYA

PUERTO DE ZAFARRAYA
MERECIDO DESCANSO
Al fin coronamos el puerto de Zafarraya (km 87, llevamos 13h15'), la frontera queda delimitada por el antiguo tren de cremallera Vélez-Zafarraya que de haber sido conservado, en la actualidad haría un servicio inestimable al sector del turismo, creo que habría que ir a Núria-Queralt para encontrar un medio de transporte de semejantes características al menos aquí en nuestra península. A la izquierda del boquete los abrigos donde se han encontrado y datado restos de neandertales. A la derecha, la Maroma, que en estos momentos y durante un gran tramo estaremos rodeando. Al frente el llano -polje de Zafarraya-, una extensa depresión rodeada de montañas característica de los paisajes kársticos cuyo suelo arcilloso atravesado por numerosos acuíferos explican la riqueza de la zona.

Pasadas las casas del núcleo urbano, nos espera una recta sin apenas novedad que no sea algún tractor agrícola o una leve curva que desemboca en otra recta y ésta en otra más, y así hasta llegar al final del llano, la Alcaicería, donde hacemos de nuevo un alto para otro avituallamiento y para esperar a Antonio, que se ha quedado atrás luchando contra sus problemas digestivos originados por la ingesta del melón.

LLEGANDO A LA ALCAICERÍA
De nuevo el terreno cambia, se torna más sinuoso, suaves rampas y toboganes siempre ascendentes harán que despidamos la tarde, estamos muy cerca de Alhama, el coche de apoyo conducido por Eva y José Carlos se adelantan para confirmar la habitación que tienen reservada en Alhama, quedamos en el Ventorro (KM 104, LLEVAMOS 16H15') uno de los lugares con más solera culinaria de esta comarca y obligado paso hacia Arenas del Rey.

SUBIDA DESDE LA ALCAICERIA, CON "LA MAROMA" AL FONDO
Los cuerpos están cansados, las mentes en estado catatónico, el calor ha hecho mella, el retraso ya evidente sobre el horario es una cuña que horada nuestro ánimo. Hay que seguir, aún hay posibilidades, pero antes necesitamos reponer las energías consumidas, un buen plato y algo de descanso pueden obrar el milagro, la carta es variada pero opto en mi caso por el típico “plato del gañán” primo hermano del “plato de los montes” a base de papas fritas cortadas en rodajas, morcilla y chorizo, algo que no encuentras en ningún avituallamiento de las carreras en las que se suele participar, sólo por esto merece la pena vivir la experiencia de la Nazarí.
CENA
Una vez repuestos, siendo casi las doce de la noche, iniciamos la marcha hacia Arenas del Rey, nos esperan más toboganes suaves durante unos 18 kilómetros hasta el citado pueblo. Con mejores ánimos surgen de nuevo las ganas de contar chistes, momento en el que imitando un borrico da la casualidad de que hay uno en las cercanías al que hacemos gracia y ¡nos responde!, la historia del borrico nos acompañará toda la noche.

Los kilómetros van disminuyendo despacio pero de manera regular, pasamos por Arenas del Rey (KM 116) que celebra sus fiestas de verano momento en el que algunos de sus vecinos ven pasar a las 3 la madrugada a unos tipos corriendo por sus calles no se sabe muy bien hacia dónde. Poco después nos disponemos a cruzar el dique del pantano de los Bermejales que durante un buen tiempo hemos tenido a nuestra derecha pero que hasta ahora no hemos podido apreciar, aunque sí sentir la humedad que desprende. Comunico a Fernando con el que me adelanto, que a continuación encontraremos una cuesta de al menos 5 kilómetros, la parte más dura hasta llegar a Granada, comentamos nuestras impresiones sobre el horario que llevamos, son tres horas de desfase sobre lo previsto, por aquí tendríamos que haber pasado no después de las doce de la noche, los compañeros detrás no pueden oírnos pero sabemos que estarían de acuerdo en esta apreciación.


NOS DAMOS CUENTA DEL ERROR, SALEN 164 KM A GRANADA EN LUGAR DE 152
El único que circula en bici es Elías, le apremiamos a que continúe, que siga sin demora hasta Granada si quiere hacer la subida del Veleta, sale disparado, la cuesta andando es dura, en bici más, pero su fuerte convicción hace que se eleve como transportado por una fuerza desconocida, luego nos contaría que esos kilómetros hasta Granada fueron para él una contrarreloj. Coronamos el puerto -Alto del Lucero o Agrón- a partir de aquí cambia el paisaje, una extensa llanura con los pueblos de la vega granadina y sus farolas se muestra ante nosotros, las luminarias no permiten apreciar la distancia que aún nos separa de la capital granadina, los grillos y chicharras a estas horas de la noche mantienen vivo su espíritu de cantores caloríficos, lo que da una idea de lo duro que sería atravesar esta llanura durante el día.

El grupo va un poco separado, de dos en dos, el sueño quiere llevarse desde hace tiempo su pequeño papel en esta crónica, somos zombies perdidos en la noche, dando traspiés donde cualquier persona borracha tendría más garbo andando que nosotros en estos momentos. ¿Dónde estará el próximo punto de avituallamiento? Al fin lo vemos, como siempre a la derecha (KM 130), nuestros compañeros están esperando, y también cansados, muy cansados, aunque no lo digan, aunque no lo manifiesten, porque un atisbo de duda en estos excepcionales amigos haría que el resto de los que aún zapateamos el asfalto dejásemos de hacerlo sin ningún tipo de contemplaciones. Bebemos un poco, cojo la gorra como cabecera y me tumbo sobre la tierra, Mark sigue mi ejemplo, 10 minutos al menos, luego ya veremos. Fernando continúa andando –¡qué grande!- prefiere continuar a enfriarse, jugársela a su modo de ver y entender este tipo de aventuras. Antes de reanudar la marcha nos llama Paco Compeed, han estado deliberando y nos proponen un cambio de planes que básicamente consiste en abandonar, tenemos serias dudas, pero el leve sueño nos ha abierto una nueva posibilidad intermedia, a falta de unos 40 kilómetros para llegar a Granada, éste será el objetivo, el resto, los últimos 50 kilómetros de subida al Veleta, no siendo imposible haría peligrar seriamente los objetivos que tenemos a finales de agosto y a mediados de Septiembre, UTMB, TOR y SPARTA, será al menos un buen final para esta primera edición de la Nazarí.

Eso convenimos, estamos de nuevo Juan, Mark y yo detrás, imprimimos un ritmo medio muy constante con el objetivo de alcanzar a Fernando. Antonio quiere desquitarse del mal trago sufrido con el melón, en un coche de apoyo alcanza a Fernando y salta de nuevo al asfalto, aún se plantea si participar en la subida al Veleta para la cual tiene dorsal, pero las dudas sobre su estado hacen que finalmente siga con nosotros.

Hemos pasado la Malahá, Fernando ha subido a uno de los coches de apoyo, y Marga en cambio ha bajado para acompañarnos los últimos kilómetros y de paso estirar un poco las piernas. Cada vez hay más casas, las obras de urbanizaciones sin terminar nos acompañan un buen tramo recordándonos la barbarie del ladrillo estos últimos años, un local de ocio donde alguno que otro - en brazos de Morfeo- paga los excesos de la noche tumbados en el suelo del estacionamiento, más adelante una pareja de motoristas hacen lo mismo junto a su compartida montura.
ÚLTIMOS KMS
Nos detenemos en Gabia La Grande pasadas las 8 de la mañana a desayunar, tras 156 km y unos 8 para llegar a Granada. Sabemos que aquí se acaba esta aventura, valoramos esta experiencia en caliente, cómo la hemos planteado y sacamos conclusiones que podrían sernos de gran utilidad en los próximos años. En algo estamos de acuerdo no debemos cambiar ni un ápice el recorrido aunque hemos comprobado que éste arroja cifras muy superiores a las manejadas en su inicio, mantener la fecha elegida, la más apropiada para correr por el infierno, quizás adelantar al menos 3-4 horas la salida y valorar el tiempo dedicado en las paradas y por supuesto contar con asistencia fundamental para afrontar el reto.
Final en Gabia La Grande, a 8 km de Granada
FERNANDO
JUAN
MARK
PACO "ELTZIAR" Y MARGA
PACO COMPEED
ANTONIO
Tras el desayuno nos separamos, Fernando, Eva, José Carlos me llevan en coche hasta el kilómetro 25 de la tradicional subida al Veleta, donde espero a mi padre y continúo con él hasta la cima, en estos momentos son las 10 de la mañana.


SUPER PACO
CON EL VELETA AL FONDO

En la Hoya de la Mora saludo a Iván un gran corredor y amigo que ha escoltado en bicicleta a Pedro Lince, otro amigo que participa en la subida. Me da noticias de Elías, va ligeramente por delante, a un kilómetro en el lugar por aquí conocido como “la Virgen de las Nieves”, será el único de los que salimos la madrugada anterior que finalice esta aventura según tenía previsto en la modalidad de duatlón.
Bueno amigos hasta aquí casi todo de esta nueva aventura, que sin duda alguna está llamada a figurar entre las épicas, por el desnivel acumulado, el paisaje que recorre, las temperaturas que se alcanzan en estas fechas, por el lugar donde finaliza, por la preparación específica que requiere, existen más motivos pero esos tendréis que descubrirlos vosotros-as mismos.



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